Inundaciones 1990

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Las intensas lluvias acaecidas durante varios días del mes de Diciembre, provocaron grandes inundaciones en numerosos pueblos de La Valdería , Valduerna y Jamuz, entre otros.

Castrocalbón, fue una de esas localidades afectadas. Las personas de más edad, debaten a la hora de catalogarla como la mayor inundación sufrida por este pueblo; o por el contrario, la segunda mayor tras la de hace 24 años. Los que han vivido las dos catástrofes, aseguran que la primera fue mas destructiva y peligrosa por la falta de muros defensivos en los márgenes del río. En lo que se refiere a caudal; la de este año, es la número uno.

Fotos: Rafael Rabanedo

Todo empezó el viernes día 15, cuando a las once de la mañana, el caudal del Eria se desbordó por varios puntos. Las calles del Barrio de Abajo quedaron inundadas. Protección Civil acude con una ambulancia y personal especializado en desastres naturales. 

A pesar del miedo, los vecinos de Castrocalbón colaboran con Protección Civil. Utilizan tractores para evacuar a vecinos de los pisos de protección oficial,  en la calle las Escuelas. También se pone a salvo ganado vacuno y caballar, trasladándolo a cuadras del Barrio de Arriba.

Calles como La Calleja, las Escuelas, El Sexteadero, Entre los Ríos, Portugal, La Fuente, parte de Avd. Ángel G. del Vello, Las Paleras y el campo de deportes, quedaron cubiertas por el agua. La gente del Molino de Basilio, se quedó aislada del resto del pueblo.

A pesar del esfuerzo de Protección Civil y voluntarios del pueblo; en los días posteriores, se siguieron produciendo roturas en la defensa. Seguía lloviendo y el caudal no bajaba.

Al día siguiente, alguien hace correr la voz de una posible rotura a la altura de las huertas del Barrio . Ese es el punto más peligroso. Si el río coge esa dirección; dividiría el pueblo en dos. El miedo estaba mas que justificado para que otra persona tocara las campanas, avisando del peligro. Fueron unas horas de pánico que afortunadamente se quedaron en una falsa alarma.

Fotos: Rafael Rabanedo

Al peligro el río, se unía la Reguera. Cuando el Eria daba un respiro y bajaba su caudal, crecía la Reguera y se desbordaba en el Reguerico, inundando La Calleja, San Ambrosio y Las Paleras.

Afortunadamente, no hubo que lamentar  victimas humanas;  si el fallecimiento de la perra de José Morán, por ahogamiento. Avelino y Amelia, sufrieron lesiones por el mal estado de las vías. Ambos con rotura.

Los destrozos fueron numerosos. El viento derribó la pared del frontón. Las pistas de tenis, baloncesto y parte del campo de fútbol, fueron  sepultados por arena y piedras arrastradas por el agua. Las calles quedaron muy deterioradas y hubo derrumbes de paredes en algunas casas.

La discoteca Milton y el bar Eria, fueron los negocios más afectados a causa del temporal.

Conservación de los pájaros

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Bajo la regencia de Dª María Cristina de Habsburgo-Lorena, madre del menor Alfonso XIII; fue publicado en 1896, este edicto en el que se instaba a respetar y conservar los nidos y las crías de los pájaros.

Este documento se encuentra  expuesto en el Museo de Castrocalbón, en la sala de Escuela Pública