Ruta al norte de León

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Este pasado sábado se celebró el VII Open de Futbolín de La Robla. Tres parejas de YoBloguero decidieron asistir a la competición. Yobloguero San Esteban (Iván y David), Yobloguero.es (Pedro y Císimo) y Viti-Sito

Como no solo de futbolín vive el hombre, decidimos completar el día con alguna otra actividad. Salimos a las once y media del bar de Josefa en Castrocalbón. Hicimos una primer parada en Cimanes del Tejar para tomar un café.

Pasamos por Camposagrado e hicimos una visita al Paraje de Cantarranas, en Carrocera. Este lugar fue una fosa común y en la actualidad hay una escultura en memoria de los 59 fusilados.

A las dos teníamos reservada la comida en un restaurante de Vega de Gordón.

A las tres y media comenzaba el Open de futbolín, que se prolongaría hasta última hora de la noche. Buenos resultados para Viti-Sito, quedando terceros de segunda categoría y para YoBlogueros San Esteban que consiguieron la tercera posición de tercera categoría.

La Guerra del Agua

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Finaliza el año. Echamos la vista atrás para hacer balance de los logros conseguidos y de los proyectos que nos quedan pendientes. Comenzamos el Nuevo Año con una lista de deseos y propósitos, que trataremos de cumplir en los próximos 366 días.

Castrocalbón y La Valdería, recordarán el 2023 como el año en que comenzó la guerra por el dominio del agua. Líquido elemento, imprescindible para la vida que conocemos.

Un día del mes de Abril, los vecinos se quedan sorprendidos y desubicados al ver como llegaban camiones con tubos y maquinaria perforadora. Se instalaban   en una finca al lado de la “Cuesta del Caminero”, muy cerca del pozo artesiano. Nadie  parece saber nada, pero lo que está muy claro es que pretenden hacer otro pozo artesiano.

La gente de La Valdería se pone en guardia. Se rumorea que hay en marcha un proyecto para hacer una planta embotelladora de agua.

 Poco a poco, se van conociendo datos. La empresa se llama “Aguas del Castro” y ya intentó la misma operación en otro pueblo de la comarca. Esta empresa compra fincas, saca permisos y perfora en busca de agua. Una vez que la tiene, vende los derechos a grandes empresas para que estas negocien con ella a través de embotelladoras u otros menesteres.

La empresa comienza con  los trabajos. Están una semana perforando. Aquí es donde la gente del Valle comienza a organizarse; en un principio, asesorados por la Plataforma del Jamuz.

La primera acción que se lleva a cabo es una marcha que va desde la gasolinera hasta la finca. A la llamada, acuden cientos de personas procedentes de La Valdería y de los pueblos de la Comarca de La Bañeza. Al finalizar la marcha, los asistentes nombran a un grupo de personas para que creen una Plataforma y poder así, hacer frente a la empresa.

La presión ejercida por los manifestantes, hace que “Aguas del Castro” paralice las obras, al finalizar una cata de unos 25 metros de profundidad.

En los meses siguientes y con las obras paradas, la Directiva en funciones sigue trabajando. Organizan una recogida de firmas en contra de la futura planta; legalizan la Plataforma Amigos del Agua del Valle del Eria; organizan una tractorada desde Felechares a la finca del pozo y finalmente abren un perfil de Facebook, “Amigos del Agua del Valle del Eria”.

En este tiempo, la gente del pueblo se va dividiendo, hasta formar dos grupos bien diferenciados. Por un lado están los detractores de la embotelladora. Los miembros de la Plataforma defienden el uso del agua como sostenimiento de la agricultura y la ganadería. También apuestan por el consumo gratuito para todas las personas que quieran acercarse a llenar sus vasijas. Lleva siendo así cuarenta años y quieren que siga igual en próximas generaciones.

Al otro lado, los que están con la empresa “Aguas del Castro”; partidarios de construir la planta embotelladora. En sus argumentos alegan la creación de puestos de trabajo para la zona y recaudación de impuestos para el Ayuntamiento.

A dos meses de finalizar el año, la empresa hizo otro intento de proseguir con las obras. La Plataforma movilizó a sus seguidores y consiguieron volver a parar el sondeo. Parece ser que los permisos con los que cuenta la empresa, finalizan el último día del año; de ahí la prisa por volver al trabajo.

A partir de este momento, Amigos del Agua del Valle del Eria, montan una guardia permanente en la zona. Por la mañana ,a mediodía, por la noche, las veinticuatro horas del día la finca está vigilada. El objetivo es llegar a Fin de Año sin que se reanuden las obras.

Se lleva una caseta de obra para resguardarse de las bajas temperaturas; que algunas noches llegaron a los siete grados bajo cero. Calentándose a la hoguera, compartiendo comida y haciendo relevos, consiguieron su objetivo. Se acabó el año y eso implica que los permisos ya no están en vigor. La batalla contra la empresa “Aguas del Caastro”, ha sido ganada por la Plataforma.

¡QUE PASARÁ A PARTIR DE AHORA? No se sabe. Hay dos posibles escenarios.

Podría darse el caso de que la empresa se negase a seguir trabajando en un ambiente desfavorable. La guerra habría acabado.

Podría darse el caso de que la empresa insistiera, volviendo a sacar los permisos e intentar proseguir con la perforación. Entonces, comenzaría una nueva batalla y la GUERRA continuaría.

Andrés Cenador Aparicio. De Castrocalbón a Bahía Blanca.

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Andrés Cenador Aparicio, nacía en Castrocalbón un 27 de Marzo de 1895. Hijo de Gregorio Cenador y de María Aparicio.

A temprana edad; movido por la situación económica y política en la que se encuentra el país;  Andrés se ve en la necesidad de emigrar a Argentina. En su maleta  lleva  la ilusión de encontrar una  vida mejor y el deseo; el enorme deseo de poder volver pronto  a abrazar a sus familiares.

Algunos de sus sueños se hacen realidad. Andrés se formó como periodista y escritor. Trabajó para un importante medio de comunicación argentino, ubicado en Tucumán, “La Gaceta” .

En Tucumán, provincia del norte de Argentina, fundó su propia empresa, a la que llamó “La Raza”. Se dedicaba a editar e imprimir libros, diarios, revistas y boletines propios. Operaba a nivel nacional, incluso llegó  a imprimir libros para otros países. En el ámbito profesional, no hay duda de que fue una persona influyente y triunfadora.

En su vida personal, contrajo matrimonio dos veces. Su primera mujer falleció. Se casó por segunda vez, separándose a los pocos años. Al no existir el divorcio, no pudo casarse con su tercer pareja. Con ella convivió durante 18 años y tuvieron un hijo, Gregorio.

Andrés Cenador con su segunda esposa

Por motivos que desconocemos, parece ser que nunca volvió a tener contacto con sus familiares en España. Tampoco hay indicios de que su hijo lo hiciese.

La falta de información, la curiosidad y una necesidad particular de saber más, fue lo que motivó a su nieta Victoria a investigar sobre los orígenes de su abuelo.

Victoria tenía en su poder algunos datos. Un día decide dar un paso  más y buscar un contacto directo en Castrocalbón. Gracias a las nuevas tecnologías y utilizando las redes sociales, consigue comunicarse con alguien del pueblo que no duda en colaborar en la búsqueda de sus familiares.

Entre los datos que tiene Victoria, se habla de dos posibles hermanos de Andrés. Partiendo de esa información, comienzan las pesquisas. Se publica en perfiles y grupos locales de Facebook. En paralelo, se pregunta a distintas familias de apellido Cenador.

Castrocalbón es una pequeña localidad donde nos conocemos todos. La noticia se había extendido por todo  el pueblo. Una mujer, desde Argentina, busca a los familiares de su abuelo.

Después de un mes de indagaciones, los resultados son infructuosos. En redes sociales nadie sabe nada y las consultas por el pueblo, tampoco dan los frutos deseados. Empiezas a desesperar y perder la esperanza. Y cuando estás a punto de tirar la toalla, sucede el milagro.

Una tarde, en la gasolinera del pueblo, se acerca Alfonso. Alfonso Rabanedo (el de El Barrio) , para decir: “No busquéis más. Nosotros somos la familia de Andrés”.

Alfonso había comentado el tema con su madre. La Señora María, que ahora tiene 98 años, también estuvo en Argentina con su marido Alfonso y sus tres hijos.

La Sra. María resolvió todas las dudas. Andrés tenía dos hermanas, Paula y Segunda y un hermanastro, Sebastián. Por parte de las hermanas, el apellido Cenador se había perdido y esa fue la causa por la cual seguimos un camino equivocado, a la hora de buscar  familiares.

Segunda también se fue a Argentina, pocos años después de Andrés. Sus descendientes están en la provincia de Tucumán.

 Paula y Sebastián se quedaron en el pueblo. Sus descendientes viven en Castrocalbón, San Félix de la Valdería e Hilario Ascasubi en Argentina.

Está a punto de acabar el año; estamos en Navidad. Celebramos  unas Fiestas entrañables llenas de paz y amistad, en las que felicitamos  y nos reunimos con  nuestros seres queridos. Adornamos nuestras casas, cantamos villancicos, relatamos historias y contamos cuentos con FINALES FELICES.

Actualmente, Victoria Cenador Aparicio reside en la Patagonia Argentina; este año podrá ponerse en contacto y felicitar a la familia. ¡¡Estas Navidades, hará realidad el deseo de su abuelo.!!.

Por mi parte, quiero agradecer a Victoria que me haya facilitado datos y fotos para poder escribir y dar a conocer esta historia. También espero que algún día veas cumplido tu propio deseo:

Vanesa Victoria Cenador

«ESPERO QUE LA VIDA ME LLEVE A QUE MI ABUELO PUEDA VOLVER A VER SU TIERRA, A TRAVÉS DE MIS OJOS»